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¿Sirve tu suscripción de ChatGPT para conectar los programas de la empresa?
Para que un sistema propio de tu empresa pregunte a la IA, no. La suscripción del chat es para que una persona converse desde la web o la aplicación. Para que tu instalación envíe preguntas y datos hace falta una cuenta de empresa en el servicio para empresas y desarrolladores de la empresa de IA, con sus claves de acceso y un consumo que se factura a tu nombre según el uso.
¿Qué es cada cosa?
OpenAI, Google y Anthropic ofrecen, a grandes rasgos, dos tipos de acceso. Uno es el chat: la web o la aplicación de ChatGPT, Gemini o Claude, que se paga con una cuota por persona y está pensada para que alguien escriba y lea. Hay versiones personales y versiones para equipos, con condiciones distintas.
El otro es el servicio para empresas y desarrolladores, en el que no hay una pantalla de chat para tu equipo, sino un acceso para que otro programa le envíe preguntas a la IA y reciba respuestas. Es lo que usa una instalación como la nuestra. Se paga por consumo y se administra desde una cuenta de empresa, con sus propios usuarios, límites y facturas.
- Suscripción del chat: cuota por persona, uso desde la web o la aplicación, pensada para conversar.
- Cuenta de empresa del servicio para desarrolladores: pago por uso, acceso para programas mediante claves, pensada para conectar.
¿Qué es una clave y quién la guarda?
Una clave es una contraseña larga que no usa una persona, sino un programa. Se crea dentro de la cuenta de empresa de la IA y permite que tu instalación le envíe preguntas en nombre de tu empresa. Quien tiene la clave puede gastar a tu cargo, así que se trata como cualquier credencial delicada.
- La crea alguien de tu empresa con acceso de administración a la cuenta de IA.
- Se guarda dentro de tu instalación, no en un correo ni en una hoja de cálculo.
- Nunca te la pediremos por el formulario de esta web.
- Se puede anular y sustituir por otra en cualquier momento desde la cuenta de IA.
¿Cómo se paga el consumo?
Con la cuenta de empresa no pagas una cuota por persona, sino lo que se usa. El consumo se mide por la cantidad de texto que la IA recibe y devuelve, contado en pequeños trozos de texto que las empresas de IA llaman «tokens». Una pregunta que envía diez filas cuesta menos que una que envía cien páginas, y esa es otra buena razón para enviar solo lo necesario.
La factura te llega directamente de la empresa de IA, a tu nombre, sin pasar por nosotros. Las cuentas de empresa suelen permitir fijar avisos o límites de gasto, y conviene configurarlos desde el principio. El coste total de una instalación tiene cuatro partes: la implantación, el servidor (tuyo o dedicado), el mantenimiento que elijas y este consumo de IA.
¿Cómo se ordena en una empresa real?
¿Cambian las condiciones de uso de los datos?
Sí, pueden cambiar bastante. Las condiciones del chat personal, del chat para equipos y del servicio para desarrolladores no son las mismas: qué hace la empresa de IA con lo que recibe, cuánto tiempo lo guarda, si lo usa para mejorar sus sistemas o dónde lo procesa. Lo responsable es leer las del servicio concreto que vas a usar, no dar por hecho que son iguales a las del chat que usas en casa.
Las revisamos contigo antes de empezar. Y recuerda que, con cualquier IA externa, la información autorizada para cada pregunta sí viaja a esa empresa: lo que se controla es qué viaja, quién lo envía y que quede registrado.
¿Quién debe ser el titular de la cuenta?
Tu empresa. No un empleado con su correo personal, y tampoco nosotros. Si la cuenta está a nombre de una persona y esa persona se va, te quedas sin control sobre la clave, las facturas y el historial. Si estuviera a nombre de quien te hace la implantación, dependerías de él para algo que es tuyo.
Lo recomendable es que la cuenta esté a nombre de la empresa, con un correo genérico de administración, al menos dos personas con acceso de administración y la facturación a cargo del departamento que la paga. Así el consumo es visible, la relación con la empresa de IA es tuya y puedes cambiar de IA cuando lo decidas. Y si algún día dejas de trabajar con nosotros, la cuenta, las claves y el historial de consumo siguen siendo tuyos sin ningún trámite.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar mi suscripción de ChatGPT Plus para vuestro sistema?
No. La instalación necesita una cuenta de empresa en el servicio para empresas y desarrolladores, con su clave. La suscripción del chat es otro producto, con otro uso.
¿Tengo que cancelar las suscripciones de chat que ya tenemos?
No es necesario. Muchas empresas las mantienen para tareas que no llevan datos internos. Lo importante es que las preguntas sobre datos de la empresa se hagan desde la instalación, con permisos y registro.
¿Vosotros cobráis el consumo de la IA?
No. Lo factura la empresa de IA directamente a tu cuenta. Nosotros cobramos la implantación y, si lo eliges, el mantenimiento y el servidor dedicado.