Confianza
Responsabilidad: quién responde de qué cuando usas IA
La IA ayuda a responder, pero las decisiones las toma tu empresa. Cada respuesta lleva sus fuentes para que puedas comprobarla antes de actuar. Nosotros respondemos de la implantación y de lo que pactamos en el contrato: permisos, pruebas, registro y mantenimiento. La empresa de IA responde de su servicio según sus condiciones. Preferimos dejar escrito qué toca a cada uno antes que una frase que lo descarte todo.
Las decisiones siguen siendo de tu empresa
La IA redacta una respuesta a partir de los datos que recibe. No aprueba un pedido, no envía una factura ni cambia una tarifa. Si con esa respuesta decides retirar el crédito a un cliente o subir un precio, la decisión es tuya y respondes de ella como de cualquier otra que tomes con un informe delante.
Por eso cada respuesta indica de qué programa sale, qué periodo cubre y qué registros ha usado. Si la pregunta se podía entender de más de una manera, también dice cómo la ha entendido. Con esa información puedes comprobar la base de la decisión tú mismo.
¿De qué respondemos nosotros?
De lo que pactamos en el contrato, en los términos y con los límites que fije. Lo escribimos con el detalle suficiente para que se pueda comprobar si se ha cumplido:
- Que los permisos acordados se apliquen tal como se pactaron: lo que un perfil no puede ver no llega a la IA.
- Que los programas y documentos acordados queden conectados y documentados, y que cada respuesta enseñe de dónde sale.
- Las pruebas antes de entregar y después de cada actualización o cambio de IA.
- Que el registro de preguntas funcione y se guarde el tiempo acordado.
- El mantenimiento que contrates, en los términos que fije el contrato.
¿Y la empresa de IA?
Responde de su servicio según sus condiciones: que esté disponible, cómo trata lo que recibe, dónde lo procesa y cuánto tiempo lo guarda. Como la cuenta está a nombre de tu empresa, esa relación es directa entre las dos. Nosotros no podemos responder de lo que otra compañía haga dentro de su servicio. Sí nos ocupamos de lo que le enviamos: que sea solo la información autorizada para cada pregunta.
¿Quién revisa, y cuándo?
Conviene que una persona revise antes de actuar cuando hay importes de por medio, cuando la respuesta afecta a personas (turnos, incentivos, selección) y cuando el texto va a salir hacia un cliente. Lo útil es nombrar quién revisa cada cosa, para que no se quede en una buena intención.
Por qué no nos escondemos tras una exención general
Una cláusula del tipo «no respondemos de nada de lo que diga la IA» parece cómoda para quien la escribe, pero no te dice qué puedes esperar. Preferimos un contrato que diga con claridad qué nos toca, qué no y con qué límites. Si una respuesta sale mal porque un permiso se configuró distinto de lo pactado, eso nos toca a nosotros, en los términos y con los límites que fije el contrato. Si sale mal porque la IA redactó una conclusión que los datos no sostenían y nadie la revisó, el registro permite verlo y decidir qué cambiar.
¿Qué dice el Reglamento europeo de IA?
Reparte las obligaciones según el papel de cada parte y el uso que se dé al sistema. No tiene las mismas obligaciones quien desarrolla un sistema de IA que quien lo usa en su empresa, ni es igual consultar pedidos pendientes que usar las respuestas para seleccionar personal o conceder un crédito. El artículo 4 trata la alfabetización en IA del personal; conviene comprobar su redacción vigente, que la Unión Europea revisó en 2026 (Reglamento (UE) 2026/1744).
Te explicamos cómo está montada tu instalación para que tu asesor pueda valorar qué papel tiene tu empresa y qué le toca. Esa valoración la hace quien te asesore, para tu caso.
Preguntas frecuentes
Si una respuesta está mal y tomo una mala decisión, ¿quién responde?
La decisión es de tu empresa. Si el error viene de algo que pactamos, como un permiso configurado de otra forma, eso nos toca a nosotros, en los términos y con los límites que fije el contrato. El registro sirve para ver dónde estuvo el fallo.
¿Podéis haceros cargo de todo lo que diga la IA?
No de cada frase que redacte otra compañía. Sí de lo que pactamos: qué datos le llegan, con qué permisos, cómo se prueba y cómo queda registrado.
¿Tengo que formar a mi equipo?
Conviene. En la entrega explicamos cómo leer las fuentes de una respuesta y qué hacer cuando algo no cuadra. El artículo 4 del Reglamento de IA trata la alfabetización en IA del personal. Su redacción se revisó en 2026, así que conviene comprobar con tu asesor la versión vigente.