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¿Qué significa «una jaula de Faraday para tus datos»?

Es una forma de explicar que tu información vive en una instalación solo para tu empresa, cerrada por defecto, y que lo único que sale es lo que el sistema deja pasar: los datos autorizados para cada pregunta, camino de la IA que has elegido. Eso no quiere decir que nunca salga nada: lo que sale lo permite una regla y queda registrado.

¿De dónde viene la imagen?

Una jaula de Faraday es una caja o malla de metal que impide que entren o salgan ciertas señales. Es la razón por la que el móvil se queda sin cobertura en algunos ascensores, y por la que el microondas no calienta lo que hay fuera de él.

Nos sirve como imagen de un espacio cerrado y separado del resto. La comparación tiene un límite: una jaula de Faraday lo bloquea todo, y la nuestra tiene una puerta, porque para que la IA responda tiene que recibir algo. Lo que cuenta es quién vigila esa puerta y con qué reglas.

¿Qué queda dentro?

  • La copia de tu información preparada para consultar, separada de tus programas originales.
  • Las conexiones con tus programas, que solo pueden leer.
  • Las definiciones acordadas: qué es una venta, un cliente activo, un pedido anulado.
  • Las reglas de permisos de cada persona o perfil.
  • La tabla que permite volver a poner los nombres cuando se han cambiado por códigos.
  • El registro de cada pregunta, de los datos usados y de lo que se envió.
  • La pantalla desde la que tu equipo pregunta.

Todo eso está en una instalación solo para tu empresa: en tu propio servidor o en un servidor dedicado para ti. Nunca en un servidor compartido con otras empresas.

¿Qué sale y adónde va?

Salen la pregunta y el paquete de datos elegido para responderla, ya recortado y, si se ha acordado, con nombres cambiados por códigos. Va al proveedor de IA que hayas elegido, con la cuenta de tu empresa. Vuelve el texto de la respuesta, que el sistema completa y te muestra.

No sale la copia entera, ni las conexiones, ni la tabla de nombres, ni el registro. Y la IA no tiene ninguna forma de entrar por su cuenta a buscar más: solo ve lo que le llega por la puerta.

¿Quién vigila la puerta?

La vigila el sistema, no la IA, y es la idea más importante de esta guía. Las reglas sobre qué puede salir no son una instrucción que se le da a la IA esperando que obedezca. Se aplican antes, en tu instalación, sobre los datos. La IA se trata como una pieza en la que no se confía a ciegas.

¿Puede la IA tocar tus programas?

No. Dentro de la jaula hay otra separación: tus programas originales, como el ERP o el CRM, se leen con permisos de solo lectura y la información se copia a un espacio aparte. Las preguntas se hacen sobre esa copia. La vía de consulta con IA no escribe ni cambia nada en tus programas, así que una respuesta equivocada no puede convertirse en un pedido modificado o una factura borrada.

Lo que la jaula no hace

Para que la imagen no engañe, esto es lo que la jaula no resuelve por sí sola:

  • No sustituye revisar las condiciones del proveedor de IA: lo que sale, sale hacia él.
  • No convierte datos desordenados en datos correctos; eso se trabaja aparte.
  • No hace que cumplas automáticamente la normativa de protección de datos; ayuda a aplicar medidas, pero cada caso se revisa.
  • No sustituye a quien administra tus servidores: los accesos de administración se acuerdan y quedan registrados.

¿Cómo puedes comprobar que la puerta funciona?

No tienes que fiarte de nuestra palabra. Durante las pruebas, y después durante el tiempo que acordemos, puedes hacer estas comprobaciones:

  • Pedir a alguien con pocos permisos que pregunte por algo que no debería ver, y comprobar que el sistema no lo busca ni lo cuenta.
  • Elegir una pregunta cualquiera del registro y mirar qué se envió exactamente a la IA: qué campos, qué filas, con qué nombres o códigos.
  • Comparar lo enviado con lo que hacía falta para responder. Si salió algo de más, se ajusta la regla.

Estas pruebas se repiten cuando se conecta un programa nuevo, cuando cambian los permisos o cuando se cambia de proveedor de IA.

Preguntas frecuentes

¿La instalación se comparte con otras empresas?

No. Va en tu servidor o en un servidor dedicado solo para tu empresa. Tus datos no conviven con los de nadie más.

Si cambio de IA, ¿cambia la jaula?

No. Lo que hay dentro sigue igual; cambia el proveedor al que se envían las preguntas. Antes de cambiar repetimos las pruebas para comprobar que las respuestas siguen siendo buenas.

¿Puedo saber qué ha salido por la puerta?

Sí. Cada pregunta queda registrada con los datos que se usaron y lo que se envió a la IA. Acordamos quién de tu empresa puede consultar ese registro.

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